Siempre que salgo a merendar con mi hijo y lo hacemos en esos grandes almacenes que todos conocemos, pide tarta de queso, de repente, me acorde que una de mis tías hacía una sin utilizar el horno y que a mi hijo también le encantaba, y así surgió la gran pregunta ¿Yo podría hacerla? y comencé la búsqueda en Internet de alguna receta. Más fácil no pudo ser y además no solo le gusta a él sino a todos los niños del grupo de amigos con el que he compartido esta receta. Además, la casa en la que pasamos las vacaciones de verano no tiene horno, para mí todo un reto quince días sin encender un horno, gracias a esta receta y a la receta de bizcocho de chocolate al microondas que compartiré en otra ocasión con vosotros puedo sobrevivir sin horno.
Ingredientes:
- 1 litro de nata líquida para montar 35% de materia grasa mínimo.
- 2 sobres de preparado para cuajada en polvo.
- 5 cucharadas de azúcar.
- 500 gr. de queso de untar ( yo utilizo el del Hacendado).
- Gelatina de fresa o frambuesa.
- Galletas tipo Digestive.
- 70 gr. de mantequilla ( temperatura ambiente).
Ponemos medio litro de nata líquida al fuego con el queso de untar y lo dejamos hasta que se disuelva removiendo para que no se pegue. Mientras, disolvemos los dos sobres de cuajada en el otro medio litro de nata líquida, cuando empiece a hervir la nata con el queso, se lo añadimos y removemos para que nos pegue hasta que empiece a hervir de nuevo y retiramos del fuego, y vertemos sobre un molde desmontable que ya
tendremos preparado con las galletas picadas y mezcladas con la mantequilla, que nos hará de base de la tarta. Yo suelo poner un papel de horno engrasado con mantequilla, ya que aunque el molde sea desmontable, eso nos facilita manejar mejor la tarta una vez que cuaje. Lo metemos en el frigorífico unas 6 horas. Cuando haya pasado este tiempo le ponemos la gelatina de fresa o frambuesa preparada según nos indique el sobre y metemos inmediatamente en el frigorífico para que no se nos cuele por el borde del molde, al estar líquida, la dejamos enfriar otras cuatro horas y ya está terminada. El resultado es una tarta de queso enorme como la que nos ponen en cualquier pastelería.
Yo suelo ponerle colorante rojo o granadina a la gelatina porque no suele quedar sino ese rojo intenso que queda en las que tomamos fuera de casa.
Lógicamente el molde desmontable que utilizo es de 28 a 30 cm, estos pastelitos los hice con un aro de cocina de 8 cm. recortándolo de la tarta de 28 cm. par que quedasen más monos para las fotos.
TARTA DE QUESO AL HORNO.
Esta receta es de mi amiga Gema, a ella y a su hijo no les suele gustar los dulces, pero esta tarta la hace muy a menudo cuando nos invita a merendar y la verdad, es que está deliciosa.
Ingredientes:
- 100 gr. de mantequilla ( a temperatura ambiente).
- 1 paquete de galletas tipo Digestive.
- 1brick de nata líquida ( cualquiera)
- 2 cajas de queso de untar.
- 200 gr. de azúcar.
- 4 huevos.
Mezclamos la galleta triturada con la mantequilla y la ponemos en el fondo de un molde desmontable como base. Mezclamos todos los ingredientes restantes con la batidora y lo vertemos sobres esta base, precalentamos el horno a 190 º y lo horneamos unos 40 minutos hasta que pinchemos en el centro y salga limpio el palillo.
Aqui tenéis el resultado espectacular, nos duró 10 minutos. Esta de la foto nos la preparó para un día de picnic que disfrutamos en un parque, con los niños.
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