miércoles, 12 de febrero de 2014

SCONES

Las dos veces que he estado en Londres me han puesto unos bollitos con el té que me volvían loca y que no conseguía encontrar aquí. Los últimos que traje terminaron destrozados en la mochila, así que me puse manos a la obra y encontré en una revista antigua de cocina que tenía por casa esta receta, que además me encantó porque no lleva huevo. Yo los preparo siempre que invito a tomar el té a alguna amiga.

Ingredientes:
- 200 ml. de leche.
- 400 gr de harina.
- 4 cucharaditas rasas de levadura en polvo.( 1 cucharadita = 5 ml.)
- Una pizca de sal.
- 100 gr de mantequilla ( a temperatura ambiente).
- Un puñado de pasas (opcional).

Tamizamos la harina, la levadura y la sal en un bol, añadimos la mantequilla troceada y mezclamos con los dedos. Debe tener la textura de miga de pan. Hacemos un hueco en el centro y añadimos la leche, amasamos de nuevo añadimos las pasas y formamos una bola, enharinamos la superficie de trabajo y extendemos la masa con el rodillo hasta que tenga 1 cm. de grosor y cortamos con un vaso o un aro de emplatar de 6 cm. Ponemos en una bandeja con un papel de hornear engrasado con mantequilla y los pintamos con un pincel empapado en leche. Horneamos a 230º, 15 minutos aproximadamente o hasta que empiecen a estar doraditos.
Las  servimos con mermelada o con una nata muy espesa.



Así es como os quedarán más o menos, yo prefiero el té al café y, a veces, por las mañanas mientras se hornean me preparo un té. El único inconveniente es que tenéis que acordaros de sacar la mantequilla del frigorífico, a mi no me importa esperar un  buen rato desde que me levanto hasta que desayuno.

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